Familiares exigen a las autoridades competentes que se haga justicia por las quemaduras de primero y segundo grado en manos, piernas y otras partes del cuerpo que sufrió una niña, de tres años de edad, al caer en un hueco que tenía restos de una fogata que, supuestamente, había encendido la noche anterior un grupo de personas, en la playa que está detrás de la urbanización Puerto Morro, en el municipio Diego Bautista Urbaneja.














