El Gobierno de Venezuela apostó por incrementar los vuelos entre Caracas y Moscú, y viceversa, tras revocar la concesión a seis aerolíneas que habían cancelado sus operaciones en el país suramericano, una decisión que tomaron ante el aviso de la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. que instó a "extremar la precaución" al sobrevolar territorio venezolano.














