A finales del siglo XIX, Barquisimeto no era solo la ciudad de los crepúsculos; era el corazón de una red de acero que prometía modernidad. Con la llegada del Ferrocarril Simón Bolívar en 1891, la ciudad se perfilaba como el eje económico y social del país. Sin embargo, aquel«gigante de hierro» que debía unir puertos, minas y campos agrícolas, […]














