El tenista español Carlos Alcaraz, número uno del mundo, sólo sabe conjugar el verbo ganar en el año 2026 y este viernes certificó su clasificación para la final del torneo de Doha, tras imponerse en la primera semifinal al ruso Andrey Rublev por 7-6 (3) y 6-4, que hizo sufrir lo indecible al murciano














