
En Carúpano, estado Sucre, se unieron este 24 de julio a la oración y a las manifestaciones religiosas para pedir por las víctimas del doble terremoto que afectó al país hace un mes.
En la catedral Santa Rosa de Lima se realizó una misa solemne, presidida por el obispo de la Diócesis de Carúpano, monseñor Jaime Villarroel. La acción se repitió en varias iglesias.
A través de un comunicado, la Conferencia Episcopal llamó a tender la mano a los caídos, a las personas que están sufriendo y prestarles asistencia.
Monseñor Villarroel resaltó que se ha visto a un pueblo solidario en todos estos acontecimientos. “La gente ha salido a ayudar, a colaborar, a apoyar, con todos los recursos humanos, tiempo, con sus bienes, para aliviar y acompañar a nuestros hermanos que han sufrido las recientes inclemencias de estos desastres naturales”, expresó.
Agradeció al papa León por su colaboración y apoyo, a las conferencias episcopales de muchas partes del mundo, que han expresado su solidaridad y a los rescatistas internacionales que han venido y todavía están aquí.
Destacó que en medio de la tragedia “se ha sentido la cercanía de un Dios que acompaña a las víctimas, a un pueblo que sufre y tenemos la certeza, la esperanza, de que de esos escombros, de esas ruinas, sembraremos y levantaremos una nueva Venezuela”.

Solidaridad
En Arismendi, se realizó una vigilia y un encendido de luces frente a la iglesia San Miguel Arcángel de Río Caribe. Mientras que en Carúpano, muchas personas se acercaron a la redoma de la Virgen del Valle, para rezar y encender velas por los caídos del 24 de junio.
En la plaza Bolívar de Carúpano se congregaron organizaciones de la sociedad civil, partidos políticos y gremios, con una vela y vestidos de blanco, para expresar su homenaje a los caídos en el doble evento sísmico.
En la actividad estuvieron presentes, la coordinadora de Vente Venezuela en Sucre, Reina Gedeón; voceros de la Plataforma Unitaria en la entidad, entre otros.
Sucre / Yumelys Díaz


