El Gobierno de Panamá aceptó sentarse en una mesa única de diálogo para buscarle una salida sostenible a la crisis que vive el país con persistentes protestas y bloqueos en reclamo de un abaratamiento del elevado costo de la vida, que han producido desabastecimiento de alimentos y combustible, además de pérdidas millonarias, informó EFE.














