Mapfre tiene desde hoy una nueva identidad visual. Después de años de transformación del negocio para responder mejor a las necesidades de los clientes y el cambiante contexto tecnológico y social, la compañía evoluciona la imagen que proyecta a la sociedad con una renovación de la marca que reafirma la esencia de la compañía, pero transmite mejor su actividad en todos los mercados y unidades de negocio.














