Kevin Durant solía preocuparse de cómo jugaría. No había tenido motivo para inquietarse por ello en años. Se convirtió en el Jugador Más Valioso (JMV) de la NBA, fue campeón en dos ocasiones y se consagró como un explosivo anotador que podía aportar 25 puntos en un mal día y 45 en uno bueno. Pero […]













