
Un período de más de 45 días sin recibir agua potable registran en el sector Pueblo Nuevo Norte de El Tigre, municipio Simón Rodríguez del estado Anzoátegui, por un daño en la bomba del pozo de la comunidad, que sigue sin ser solucionada por parte de las autoridades.
Mientras tanto, los vecinos enfrentan la crisis pagando a cisterneros por el surtido constante o conformándose con un caudal a muy baja presión, que llega en algunos hogares de una toma en la cercana sede de la Hidrológica de Venezuela (Hidroven).
La vecina Annibelys Rojas invierte 20 dólares para llenar un tanque de 3 mil litros, un suministro que dura menos de 20 días con uso limitado. "Evitamos lavar, porque de lo contrario no nos alcanza para más nada", expresó.
En el caso de Milixa Herrera, ella contó que utilizaba una bomba doméstica para succionar agua, pero los apagones que frecuentemente ocurren en la ciudad terminaron quemando el equipo.
"Esto es insostenible, porque nos afecta a muchas personas. En mi caso, tengo nueve personas viviendo conmigo y es insuficiente el agua que llega (…) mi bomba se quemó y ahora es un gasto más, porque tengo que comprar otra para poder solucionar", lamentó.

La carencia desespera y agota
La frustración y el cansancio al no percibir un servicio hídrico eficiente son palpables en las familias de Pueblo Nuevo Norte, que adaptan sus rutinas a llenar tambores, botellones y cualquier envase de agua para no quedarse a secas.
"Es un agotamiento no solo físico, sino también emocional y mental, debido a que tienes que llegar del trabajo y no puedes descansar porque estás en zozobra de que si se va la luz o de se va el agua", comentó Grisel Salazar, mientras se encontraba sentada en una acera, para tomar agua de una tubería en la calle y almacenarla en recipientes.
Esta es la segunda avería que presenta el sistema de bombeo en lo que va del año 2026. Hace tres meses el equipo fue reparado, pero solo funcionó un mes.
Los residentes de la comunidad, mayormente integrada por personas de la tercera edad, solo han recibido información oficial de que el repetitivo problema es consecuencia de las fallas eléctricas, sin conocer más detalles.
Hasta ahora, los afectados han ejercido al menos tres acciones de protesta para llamar la atención del Estado; sin embargo, a medida que pasa el tiempo crece la necesidad y la incertidumbre sobre el acceso al preciado líquido.
El Tigre / Damary Díaz


