
Representantes de diversas líneas de transporte público del estado Nueva Esparta confirmaron la decisión de ajustar sus tarifas bajo un esquema anclado al valor del dólar.
La medida responde a la necesidad de salvaguardar los ingresos del sector frente a la constante pérdida de poder adquisitivo de la moneda nacional, lo que dificulta la operatividad de sus unidades.
Luis Ernesto Uribe, fiscal de la línea Organización Línea La Guardia, detalló que el ajuste se estableció sobre los 0,60 centavos de dólar.
Según Uribe, es imposible mantener las unidades activas cuando el valor de la divisa sube constantemente, afectando la estructura de costos y la frecuencia del servicio para los usuarios de la entidad insular.
Por su parte, Romer Salazar, conductor de la línea que cubre la ruta hacia La Restinga, señaló que la inflación hace "insostenible" el cobro exclusivo en bolívares.
El trabajador del volabte Salazar agregó que insumos críticos, como los aceites, han sufrido incrementos desproporcionados en poco tiempo, evidenciando el desfase financiero que atraviesa el gremio de transportistas.
A la crisis económica se suma la dificultad en el acceso al combustible. Jesús Gil, transportista de la Línea Santa Rosa, informó que actualmente trabajan bajo un esquema interdiario debido a las limitaciones con el suministro de gasolina.
Los choferes de traslado público alertan que esta situación reduce drásticamente el número de viajes y la ganancia necesaria para el sustento de los trabajadores y el mantenimiento mecánico de las unidades automotoras.
Los conductores coinciden en que el alza de precios en repuestos y neumáticos, fijados en moneda extranjera, los obliga a tomar esta medida de anclaje para no paralizar el servicio.
Explican que cada vez que la moneda nacional se devalúa, pierden la capacidad de reponer los insumos básicos para que las unidades sigan circulando.
Pese al impacto en el bolsillo del usuario, los transportistas aseguran que mantienen una política de flexibilidad con los pasajeros, aunque advierten que la medida es vital para la supervivencia del sector.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


