
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) habría atacado un campamento de la guerrilla colombiana Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el estado Apure, fronterizo con Colombia, y dejado al menos nueve muertos, según informó a EFE la ONG Fundaredes este domingo 1 de noviembre. Ni el Gobierno venezolano ni la FANB se han pronunciado sobre el hecho.
El bombardeo con drones ocurrió el viernes 30 de octubre en el sector Buena Vista del Meta, municipio Pedro Camejo, que colinda con el departamento colombiano de Vichada. El coordinador de Fundaredes en Apure, Juan Francisco García Escalona, dijo que hubo “un monitoreo con mucha fuerza desde el miércoles” y que desde el sábado hay helicópteros del Ejército en la zona. Aseguró haber constatado nueve cuerpos trasladados a San Fernando, la capital de Apure.
El ataque se produce en medio de la presión de Colombia contra el ELN. El 19 de octubre, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ordenó una “ofensiva total” contra esa guerrilla y las disidencias de las FARC, a las que acusa de “narcoterrorismo”, y descartó negociar con ellas.
El ELN usa históricamente el territorio venezolano de Apure como retaguardia.
Otras versiones elevan el saldo a 19 muertos: los nueve trasladados a San Fernando y otros diez que habrían quedado en la zona, además de varios heridos. Esa cifra, atribuida a fuentes citadas por Infobae, no ha sido verificada. Según esa versión, el ataque comenzó con drones que destruyeron aeronaves atribuidas al ELN camufladas entre la vegetación.
García Escalona afirmó además que pobladores de Puerto Páez entregaron documentos de identidad y licencias de conducir venezolanas halladas en el lugar del bombardeo, con nombres como Jesús Javier Brugal Carrero, Juan Carlos Guerrero Márquez, Wilden Luis Solórzano Camacho y Gabriel Carlos Brugal.
A principios de octubre, el mismo activista había reportado un operativo de patrullaje en Apure con aeronaves de combate K-8W. Lo describió como un “mensaje estratégico” para reafirmar la soberanía en la frontera frente al narcotráfico y los grupos armados. Desde hace unos 20 días también se denuncian tensiones por el control de zonas de explotación ilegal de bauxita y coltán, con enfrentamientos reportados en Los Pijiguaos, estado Bolívar.
Colombia y Venezuela comparten una frontera de 2.219 kilómetros, donde operan guerrillas, narcotraficantes y contrabandistas.
San Fernando / Redacción Web


