
Una ola de indignación sacude a la comunidad del municipio Mariño del estado Nueva Esparta, tras el hallazgo de un delfín sin vida y con evidentes signos de maltrato físico en el sector El Silguero, en la vía que conduce hacia La Isleta. El suceso, reportado durante el pasado fin de semana, ha encendido las alarmas de las organizaciones ambientales en la entidad insular, así como de los organismos de seguridad y orden público que realizan investigaciones para determinar a los responsables del hecho.
De acuerdo con los reportes oficiales, el descubrimiento se produjo aproximadamente a las 2:30 p. m. del sábado, cuando transeúntes y residentes locales avistaron al cetáceo varado en la orilla. Lo que inicialmente se pensó era un varamiento natural, resultó ser un presunto acto de crueldad animal que ha consternado a los presentes. Testigos presenciales informaron que el animal presentaba heridas abiertas de las cuales aún brotaba sangre, lo que sugiere que el deceso ocurrió pocas horas antes de ser localizado.
Entre las lesiones más graves documentadas por la comunidad destacan perforaciones profundas, presuntamente causados por objetos punzocortantes como lanzas o cuchillos. También se apreció que el animal fue objeto de una mutilación, pues le fue cercenada la aleta caudal (cola), una característica que refuerza la hipótesis de una intervención humana violenta e intencional.
Ante la gravedad del incidente, habitantes de la zona y movimientos ecologistas del estado Nueva Esparta han emitido un llamado urgente al Ministerio para el Ecosocialismo (MINEC) y a los organismos de protección animal.
A esos entes se les solicita averiguar de manera exhaustiva las causas que motivaron a los presuntos agresores a cometer unj acto que catalogaron como "ecocidio", porque viola las leyes de protección de fauna silvestre y marina en el país.
Expertos locales, que prefirieron omitir sus nombres por no estar autorizados para declarar, recordaron que estas especies están protegidas por normativas nacionales e internacionales, y exhortan a la colectividad a denunciar cualquier actividad sospechosa en las costas para evitar que este tipo de crímenes ambientales queden impunes.
Porlarmar / Redacción Web


