
Un grupo de docentes, en representación del Magisterio del estado Nueva Esparta, fijó posición sobre el cierre del periodo académico.
Fermín Rivero, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Educación de Venezuela (Fenatev) expuso, desde la Casa del Maestro en La Asunción, municipio Arismendi, que el gremio concluye esta etapa sumido en la desolación y afirmó que "los maestros del estado Nueva Esparta terminan el año llorando, tristes".
El vocero gremial señaló que no existen métricas reales para calificar el balance escolar de manera positiva. Agregó que cualquier cifra favorable difundida no refleja la realidad vivida por los maestros, los alumnos y las familias en las aulas de la región insular.
Con respecto a los reclamos laborales, Rivero recordó las continuas jornadas de protesta para exigir mejoras salariales sin obtener soluciones satisfactorias.
Explicó que los sueldos actuales resultan insuficientes para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores del sector educativo.
Un docente de categoría cuatro percibe aproximadamente 450 bolívares quincenales, mientras que los niveles más altos alcanzan alrededor de 1.100 bolívares mensuales. Esta cifra coloca los ingresos en niveles muy bajos frente a los actuales costos de vida.
El representante gremial concluyó que la falta de vestimenta adecuada, la desprotección social y las deficiencias en los programas alimentarios escolares profundizan la vulnerabilidad de los profesores durante el ejercicio de sus labores.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


