
La emergencia generada por el doblete sísmico del pasado 24 de junio obligó a las autoridades a habilitar Los Silos del puerto de La Guaira como una morgue temporal ante el colapso de los servicios forenses de la entidad, según testimonios obtenidos por Efecto Cocuyo de una fuente con acceso a las instalaciones.
La estructura, ubicada en la avenida Soublette y conocida por la intervención cromática del artista venezolano Carlos Cruz-Diez, cambió temporalmente su función para albergar los cuerpos de personas fallecidas durante la tragedia, debido a la imposibilidad de los centros habituales de atender el elevado número de víctimas.
De acuerdo con la información publicada por el medio, desde la mañana del domingo 28 de junio comenzó el traslado masivo de cuerpos hacia estas instalaciones, luego de que la capacidad del Hospital Dr. José María Vargas de La Guaira resultara insuficiente para atender la contingencia.
Según la fuente consultada por Efecto Cocuyo, para la tarde del 29 de junio se encontraban entre 100 y 150 cuerpos en las instalaciones improvisadas, mientras cuatro cavas refrigeradas intentaban preservar los restos.
Sin embargo, la capacidad de refrigeración resultaba insuficiente frente al constante ingreso de fallecidos, por lo que numerosos cuerpos permanecían a la espera de ser procesados.
El testigo describió una situación de alta presión para el personal encargado de las labores forenses y administrativas.
La misma fuente indicó que únicamente dos médicos patólogos se encontraban procesando la totalidad de los cuerpos, situación que habría provocado retrasos tanto en la identificación de las víctimas como en la emisión de la documentación correspondiente.
Ante la ausencia de un listado oficial unificado, familiares debían ingresar a las instalaciones para intentar reconocer a sus seres queridos mediante prendas de vestir, accesorios o características físicas.
Uno de los testimonios recogidos por el medio relató que una familia logró identificar a una víctima gracias a unas uñas acrílicas y a una pulsera que llevaba puesta, debido al avanzado estado de descomposición.


Una vez identificados los cuerpos, el personal médico procede a emitir las actas de defunción para permitir que las funerarias retiren los restos con destino a crematorios o cementerios.
No obstante, la fuente aseguró que persisten dificultades administrativas durante este proceso. Entre las denuncias mencionó retrasos en la emisión de certificados y problemas de coordinación que prolongan la espera de los familiares.


Hasta el momento de esta publicación, las autoridades no habían ofrecido un balance oficial sobre la capacidad instalada de los servicios forenses en La Guaira ni se habían pronunciado públicamente sobre las denuncias difundidas por Efecto Cocuyo.
Caracas / El Impulso




