
La desesperación por la escasez de alimentos y productos básicos derivó este viernes en saqueos a varios comercios de Catia La Mar, en el estado venezolano de La Guaira, la zona más afectada por los terremotos que han dejado 920 muertos y 3.360 heridos, mientras cientos de damnificados hacían largas filas para recibir ayuda humanitaria.
Los habitantes salieron de los negocios cargando grandes bolsas de comida y bebidas en un ambiente que ha estado marcado por la crispación, mucha tensión y angustia.
EFE presenció el saqueo de al menos tres comercios y aunque la Policía está desplegada en muchas zonas, la cantidad de gente en las calles los rebasa.
A la zona de Catia La Mar llegó un gran contingente de camiones con la bandera de China, un estrecho aliado de Venezuela, con ayuda. Además personas particulares han acercado víveres en camiones y carros particulares. Agua, harinas, arroz, enlatados, aceite y hasta prendas de vestir se han entregado a los damnificados.

En un terminal fue habilitado un espacio para el suministro de alimentos y otros productos básicos, entre ellos pañales para bebés o adultos mayores, allí en una enorme fila, bajo un sol inclemente, esperaba Yanaika Sanz de 24 años, junto a un familiar.
"La tragedia de Vargas se repitió, es triste, Dios sabe por qué pasan las cosas", dijo a EFE la joven al rememorar el deslave de 1999 que golpeó ese estado, que pasó a llamarse La Guaira desde 2019.

Cuenta que por su sector afortunadamente no hubo daños importantes, pero ante el cierre de comercios y el caos de la ciudad decidió acudir a ese terminal para buscar algo de ayuda alimentaria que también ha llegado de mano privada.
"Los comercios cerraron y no quieren brindar ayuda, otros sí abrieron y ayudaron de buena fe y están dando colaboración como carne, verduras", apunta.
Catia La Mar / EFE


