
Habitantes del edificio Manhattan, ubicado en la avenida Universidad de Cumaná, denunciaron el avanzado deterioro estructural que presenta el inmueble y solicitaron la intervención urgente de las autoridades, al considerar que las condiciones actuales representan un riesgo para las decenas de familias que residen en el lugar.
Los vecinos señalaron que el edificio fue declarado inhabitable por el Cuerpo de Bomberos de Cumaná en el año 2009 y aseguraron que, desde entonces, la infraestructura ha continuado deteriorándose sin que se ejecuten soluciones definitivas.
Durante un recorrido por las instalaciones, los residentes mostraron documentos emitidos por el Cuerpo de Bomberos y Protección Civil que, según indicaron, evidencian las condiciones de la edificación.
Asimismo, afirmaron que el inmueble fue concebido originalmente para uso comercial y no como edificio residencial, situación que, aseguran, incrementa la preocupación por la seguridad de quienes lo habitan.
Entre las principales afectaciones denunciadas destacan grietas de gran tamaño en diferentes áreas, desprendimiento de fragmentos de la losa, cables eléctricos expuestos y el deterioro progresivo de la estructura.
“Hacemos un llamado a las autoridades, especialmente a la gobernadora del estado Sucre. No esperemos que ocurra un mayor daño o pérdidas humanas, como hemos visto en otras partes del país”, expresó uno de los habitantes durante la inspección realizada por los residentes.
Los afectados sostienen que la falta de mantenimiento de las redes de servicios públicos, así como diversas modificaciones efectuadas a lo largo de los años, han acelerado el deterioro del inmueble.
Ante esta situación, solicitaron a los organismos competentes realizar una evaluación técnica integral de la estructura y plantear soluciones definitivas que permitan garantizar la seguridad de las familias.
Asimismo, pidieron que se estudie la posibilidad de una reubicación para las personas que, según indicaron, han habitado el edificio por más de 18 años y hoy viven con la incertidumbre de permanecer en una infraestructura que consideran vulnerable.
Cumaná / Lino Castañeda


