
Un devastador fuego que ya suma al menos 77.000 hectáreas calcinadas en el centro de España se ha convertido en el mayor incendio forestal registrado en la historia del país, según confirmó la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen.
De acuerdo con reportes de la agencia EFE, las llamas han afectado con especial severidad a la provincia de Ávila, donde se concentran 50.000 hectáreas destruidas, además de golpear a Madrid, con 25.000 hectáreas, y Toledo, con 2.000.
Ante la magnitud de la catástrofe, cerca de 106.000 personas permanecen evacuadas o confinadas en sus viviendas como medida de protección impuesta por los organismos oficiales.
La situación en las zonas limítrofes continúa siendo sumamente compleja debido al extenso y discontinuo perímetro del fuego, que alcanza los 280 kilómetros.
Fuentes de la Unidad Militar de Emergencias explicaron que, si bien los equipos de extinción han logrado contener el avance en frentes específicos y consolidar áreas clave, aún persisten flancos activos fuera de control, concentrándose la mayor preocupación en el valle del río Tiétar, un enclave de alto valor medioambiental.
A la pérdida de masa forestal se suman daños materiales de consideración en viviendas, vehículos, comercios e infraestructuras, además del corte de al menos 40 carreteras secundarias en cuatro provincias.
En respuesta a la crisis, el Gobierno español asumió el mando único de las operaciones y desplegó un operativo coordinado de medios terrestres y aéreos del Sistema Nacional de Protección Civil, que cuenta además con la colaboración de aeronaves enviadas por Grecia, Italia y Turquía, junto a un destacamento militar procedente de Portugal.
Durante una visita al puesto de mando avanzado en Ávila, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, destacó los avances en la contención del fuego, aunque advirtió que el país enfrenta horas críticas.
Sánchez anunció, además, que el Consejo de Ministros declarará formalmente estas regiones como zonas gravemente afectadas y reiteró la urgencia de promover un pacto global contra el cambio climático ante la proliferación de fenómenos meteorológicos extremos.
Madrid / Redacción Web


