
La crisis hídrica en el estado Nueva Esparta ha alcanzado niveles alarmantes tras reportarse que diversos sectores de la entidad acumulan más de 70 días sin recibir suministro de agua potable por tubería. Este problema se agudizó considerablemente debido a la rotura del túnel trasvase del embalse Turimiquire, una infraestructura crítica que surte a casi la mitad de los municipios de la isla de Margarita.
Los derrumbes en dicho túnel han paralizado el flujo regular del recurso y hasta el momento no se ha presentado un plan de emergencia claro para mitigar el impacto en la región insular. La falta de mantenimiento y el colapso técnico mantienen en incertidumbre a una población que depende de este sistema para su vida diaria.
El concejal del municipio García, Johanny Araujo, denunció la precariedad que viven las familias desde una toma clandestina en el sector La Cruz del Pastel. El edil calificó el escenario como una situación inhumana que afecta la higiene y la subsistencia básica de niños y adultos mayores ante la mirada indiferente de las autoridades.
Las manifestaciones ciudadanas han comenzado a multiplicarse en diferentes puntos de la geografía neoespartana como respuesta a la desesperación por la sequía prolongada. Vecinos de Los Chacos en el municipio Maneiro bloquearon recientemente la vía Principal, a la altura de la Vitelli, tras cumplir dos meses de espera. La protesta generó el cierre del paso hacia urbanizaciones y academias cercanas, provocando la intervención de funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana para intentar mediar con los afectados.
En el municipio Tubores la realidad es igualmente desalentadora para los habitantes de poblaciones como El Guamache y Chacachacare. Los residentes de estas zonas denunciaron que la ausencia de respuestas oficiales los obliga a buscar alternativas desesperadas para abastecerse. La crisis se profundiza por la carencia de información fidedigna sobre los ciclos de distribución por parte de Hidroven, lo que deja a las comunidades en un estado de vulnerabilidad constante frente a la necesidad del líquido.
El acceso al agua se ha convertido en un privilegio costoso que muchos hogares no pueden costear debido a los elevados precios de los camiones cisterna. Ante la imposibilidad de pagar estos servicios privados, los ciudadanos recurren a tomas improvisadas en autopistas o a llenar tanques deteriorados y expuestos a contaminantes ambientales.
"Ya he tenido que pagar dos veces un camión de 10 mil litros que ya está en 45$. Son 90$ de mi presupuesto familiar, que se pudo usar para comida u otras cosas. No hay información clara sobre la situación", señaló Hilary González, de Los Chacos.
Residentes de los municipios Díaz y Mariño también se han sumado a las expresiones de rechazo por la deficiencia en la gestión del recurso hídrico en la entidad. Los habitantes del sector El Puentecito manifestaron que el calvario para obtener agua es compartido por gran parte de la isla sin que se vislumbren soluciones técnicas a corto plazo.
La dependencia del embalse Turimiquire pone de manifiesto la fragilidad del sistema actual frente a las fallas estructurales que han extendido los ciclos de espera a tiempos históricos.
La comunidad exige a Hidroven una intervención inmediata que restablezca el servicio y repare de forma definitiva las averías en la infraestructura matriz.
Mientras las reparaciones en el túnel trasvase sigan avanzando, el desabastecimiento continuará afectando la salud y la calidad de vida de los margariteños. La presión social aumenta cada día en las calles de Nueva Esparta ante una emergencia que ya supera la capacidad de resistencia de sus habitantes.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


