
Estudiantes de la Escuela de Ciencias Aplicadas del Mar (ECAM) de la Universidad de Oriente en Nueva Esparta (Udone), en su campus de la Península de Macanao, manifestaron su profunda preocupación por las condiciones de deterioro en las que se encuentra su sede.
Laura Díaz, cursante del octavo semestre, señaló desde Boca del Río que las deficiencias de infraestructura y laboratorios limitan el desarrollo académico regular de quienes se forman como los futuros científicos de la región.
El servicio de comedor se encuentra suspendido desde finales del año pasado, lo que obliga a la población estudiantil a costear su propia alimentación durante extensas jornadas de clase. Esta situación afecta el rendimiento de los jóvenes, quienes pasan gran parte del día sin ingerir alimentos antes de poder retornar a sus hogares.
La falta de transporte regular representa otra de las grandes dificultades debido a que las unidades operan de manera intermitente.
Los retrasos se agudizan por las largas filas para surtir combustible, una problema en la que el sector universitario no cuenta con prioridad de atención, sumado a la escasez de presupuesto para repuestos y mantenimiento de los vehículos.
Las deficiencias en el suministro de agua potable complican la realización de las actividades prácticas esenciales para las carreras de biología marina, acuacultura y tecnología de alimentos.
Los estudiantes carecen del recurso necesario para higienizar correctamente los laboratorios, un elemento clave en su formación técnica y científica.
Las prácticas en el mar también se encuentran paralizadas debido a que las embarcaciones de la institución no pueden navegar.
Esta situación responde, tanto a la falta de renovación de los permisos correspondientes por parte de las autoridades universitarias como a la ausencia de recursos para el mantenimiento técnico de los botes.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


