
El reciente terremoto que sacudió a Venezuela ha dejado una secuela compleja: decenas de niños, niñas y adolescentes rescatados entre escombros o localizados en hospitales y refugios sin la compañía de sus padres.
Ante este panorama, la organización defensora de los derechos de la infancia, Cecodap, publicó una guía de actuación urgente orientada a la ciudadanía, el personal médico y los voluntarios.
El objetivo central del documento es recordar que cualquier acción debe regirse bajo el principio del interés superior del niño, advirtiendo que los canales informales o las "buenas intenciones" sin supervisión del Estado aumentan los riesgos de trata de personas, explotación y redes de delincuencia.
A continuación, se resume el protocolo institucional en cinco pasos clave para garantizar la protección de la niñez en el contexto de la catástrofe:
Bajo la legislación venezolana (LOPNNA), ningún particular puede quedarse con un menor de edad de forma deliberada ni entregarlo a un tercero, aunque actúe de buena fe. Las retenciones independientes complican las labores de rastreo y reunificación familiar. Cualquier entrega debe ser validada minuciosamente mediante documentos que certifiquen el parentesco.
El Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna) y el Circuito Judicial de Protección han habilitado números directos y exclusivos para reportar casos de niños extraviados o en riesgo:

Una vez garantizados los primeros auxilios y la seguridad física del niño, se debe acudir al Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (CPNNA) más cercano.
Todos los hospitales y centros de atención médica deben llevar un libro de registro especial de contingencia para registrar el ingreso de menores no acompañados (nombre, edad estimada, lugar del hallazgo y estado clínico). Asimismo, la directiva del centro de salud tiene la obligación legal de notificar al CPNNA en un lapso no mayor a dos horas desde el ingreso del paciente si no hay un consejero de guardia en el sitio.
Cecodap enfatiza que, durante el desarrollo de una emergencia o desastre natural, todos los procesos de adopción quedan congelados. Ninguna separación familiar provocada por el sismo se asume como permanente. La prioridad absoluta de los Consejos de Protección es la reunificación con la familia de origen o, en su defecto, la asignación temporal de una medida de "abrigo" en centros especializados o colocaciones provisionales con la familia extendida (abuelos, tíos o hermanos mayores).
La guía completa se puede leer a través de la página web oficial de la institución: cecodap.org.

Caracas / Redacción Web / Cecodap


