
El primero de junio comenzará a regir una nueva tarifa de transporte urbano, anclada al dólar y con una revisión mensual, que permitirá a los gremios ajustar los costos del servicio.
Sin embargo, el punto de vista de muchos usuarios no es favorable a la decisión, que califican de absurda, teniendo en cuenta que solo se aumentaron los bonos y que en cambio no hay control con la devaluación del bolívar frente a la divisa extranjera, la cual no debería ser el baremo que fije la medida para el cobro de servicios públicos.
En un recorrido de El Tiempo por el centro de Carúpano, municipio Bermúdez, del estado Sucre, los usuarios manifestaron su inconformidad con la medida.
Randolf Guzmán, habitante de Los Molinos, dijo que usa el transporte público dos veces al día y a partir del 1ero ese gasto se incrementará.
Pero el dólar sube un promedio de entre tres y cinco bolívares diarios y para el próximo mes, tranquilamente el ajuste va a ser en base a Bs 100. “El mes próximo, el pasaje va a costar Bs 230 y el siguiente, 330 bolívares ”.
Dijo que ese ajuste, en esas condiciones, va a afectar severamente el presupuesto familiar, porque en cada grupo, entre dos o tres personas se movilizan a diario. “Eso va a obligar a que la gente se traslade menos”.
Cree que también puede cambiar los hábitos de muchos trabajadores que se verán obligados a quedarse en sus sitios de labores para no pagar doble pasaje por ir a sus hogares a comer.
A esto sumó lo que significan las alzas del dólar, que disminuyen la capacidad adquisitiva, cuando aumentan muchos bienes y servicios producto de este proceso.
Más tajante aún fue Antonio González, habitante de Canchunchú, quien calificó la decisión como absurda, ante la falta de una formalidad en el pago de salarios. “Muchos en el sector privado pagan por encima de la administración pública, pero no son la regla, más bien la excepción”.
Dijo que ante la falta de un aumento formal por parte del gobierno, es increíble que aumente el pasaje sin pagar el ajuste de los 240 dólares y otros beneficios para varios sectores. “Es decir, que parte del aumento se va a ir en pagar pasajes”.
Alexander Brito, habitante de Playa Grande, se sumó a las voces de rechazo. “Es difícil, porque ahorita, con el pasaje a 100 bolívares nada alcanza. Imagínese cuando lo ajusten mensual. Aunque bonos como el de guerra son indexados, la cantidad no da para guardar para el pasaje de una semana completa, no digamos una quincena o un mes”.
María Álvarez, de Guayacán de las Flores, coincidió en que el ajuste no se puede cubrir sin un ingreso al alza.
“Aunque los choferes necesiten para cubrir sus costos operativos, no se puede desvestir un santo para vestir otro”, dijo Brito.
La vecina agregó que hay prioridades, como la compra de comida, medicinas, “y ahora sí verán a más de uno como en la pandemia, a pie por ahí para llegar al trabajo o devolverse a la casa, porque no hay para cubrir el aumento”.
Sucre / Yumelys Díaz


