
"Los productores asentados en la zona alta de Mundo Nuevo, en el municipio Freites del estado Anzoátegui, nos declaramos en emergencia ante el severo deterioro de las vías de penetración agrícola, ya que esa situación amenaza no sólo las cosechas, sino que también pone en riesgo la vida y el bienestar de todos los habitantes'.
La aseveración fue hecha por Raúl Ortiz, quien se desempeña como líder de la ruralidad para las Américas y promotor de la caficultura, y fungió como vocero de los afectados destacando que el mal estado de las carreteras vulnera el trabajo agrícola de cientos de familias y pone en riesgo el traslado de pacientes ante emergencias médicas.
"Tras el colapso de la carretera de Mundo Nuevo hacia Urica, registrado en 2024 por la crecida del río Amana, sólo había paso por el estado Monagas y la zona quedó en extrema vulnerabilidad. Esto impacta doblemente a las comunidades del macizo montañoso del Turimiquire porque por un lado paraliza la salida de las cosechas de café, hortalizas y frutas; y por el otro, pone en riesgo vidas humanas al retrasar la atención inmediata y el traslado en caso de emergencias médicas", explicó.
Ortiz recordó que aunque hace aproximadamente dos años la gobernación de Anzoátegui envió una maquinaria pesada para reabrir la ruta desde esta entidad, al poco tiempo el afluente volvió a crecer y sólo se podía acceder a la zona en motos. "La comunidad, junto con los agricultores, abrió el paso para vehículos 4x4", indicó.
Señaló que, en materia agrícola, ver que se pierden las cosechas por no tener cómo sacarlas es un golpe devastador para la economía de cientos de familias, pues el deterioro de las vías encarece los costos y muchas veces los precios de ventas no logran cubrir los fletes y gastos de los vehículos.
"Pero lo más alarmante es en el ámbito de la salud: en este momento sacar a un enfermo, a un anciano o a una embarazada en una urgencia médica por estos caminos destrozados se ha convertido en una carrera de alto riesgo", advirtió Ortiz.
En ese sentido, hizo un llamado urgente a las autoridades nacionales, estadales y municipales a intervenir la ruta con maquinaria pesada para despejar los derrumbes y mitigar las fallas de borde antes de que la zona quede totalmente incomunicada.
Asimismo, Ortiz reiteró la disposición del gremio de caficultores "para trabajar hombro a hombro" con las instituciones del Estado, enfatizando que garantizar la vialidad en Mundo Nuevo no es sólo una inversión en producción soberana, sino una medida urgente de protección social y sanidad para la montaña anzoatiguense.
Mundo Nuevo /Danela Luces


