
Cuando la alcaldía de Santa Ana atendió el clamor de los vecinos que residen en un tramo de la calle Amalia Guevara, quienes por dos años y medio pidieron resolver el colapso de las aguas servidas, los afectados se sintieron aliviados confiando en que finalmente se resolvería el problema, pero han transcurrido dos meses de la ejecución de la obra y persisten las fallas.
Una de las afectadas es Marlin Suniaga, quien precisó que la situación perjudica a las ocho viviendas ubicadas en la cuadra que está entre las transversales de la calle Camejo y el callejón Freites, donde la red de cloacas se obstruyó causando que los sanitarios se rebosaran por los inodoros.
"En abril de este año la alcaldía realizó unos trabajos, pero el origen del problema persiste. En mi casa ya no se devuelven las aguas negras, pero el patio se inunda cada vez que llueve. En otras viviendas hay vecinos que han tenido que dejar de usar el baño porque sigue igual que antes. Lo que pasó es que colocaron un tubo de plástico de cuatro pulgadas encima del otro tubo de concreto que ya estaba allí y no detectaron en la conexión de cada casa con la boca de visita dónde está la obstrucción", explicó.
Advirtió que es necesario que se ubique el origen de la obstrucción para poder resolver el problema de manera definitiva, pues con la llegada de las lluvias la calle está llena de barro.
"Parece que viviéramos en el campo, pero no tiene sentido pedir el asfaltado hasta que finalmente solucionen el colapso de las aguas negras", acotó.
Santa Ana / Danela Luces


