
Ucrania denunció este domingo un nuevo ataque masivo de Rusia que dejó al menos cuatro muertos y cerca de 100 heridos, tras el lanzamiento de unos 690 sistemas de ataque aéreo entre drones y misiles contra distintas ciudades del país. El presidente Volodímir Zelenski informó que Kiev fue el principal objetivo del bombardeo y pidió nuevamente más apoyo internacional en defensa aérea.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia utilizó más de 500 drones y decenas de misiles, incluidos misiles balísticos, de crucero y el sistema hipersónico Oréshnik, considerado uno de los armamentos más avanzados del arsenal ruso. Las autoridades señalaron que varios edificios residenciales, escuelas y espacios culturales resultaron afectados.
Zelenski aseguró que el ataque causó graves daños en la capital y otras regiones, incluyendo la destrucción parcial del Museo de Chernóbil y afectaciones al Museo Nacional de Arte de Ucrania. El mandatario acusó al presidente ruso Vladímir Putin de continuar atacando infraestructura civil.
Desde Moscú, el Ministerio de Defensa ruso confirmó el uso del misil hipersónico Oréshnik y calificó el bombardeo como una “respuesta” a supuestos ataques ucranianos contra objetivos civiles en territorio ruso y zonas ocupadas por tropas de Rusia.
Tras el ataque, el canciller ucraniano Andrí Sibiga solicitó mayores capacidades defensivas para proteger el espacio aéreo del país y pidió aumentar la presión internacional contra Rusia. Diversos líderes europeos, entre ellos Emmanuel Macron, Giorgia Meloni y la jefa de la diplomacia europea Kaja Kallas, condenaron el ataque y expresaron solidaridad con Ucrania.
Kiev / Redacción Web / Con información de EFE


