
Los residentes del urbanismo La Guarida del Sol en el municipio Díaz del estado Nueva Esparta sufren las consecuencias de una intensa humarada que llega directo los hogares de 200 familias.
La situación ambiental comenzó hace dos semanas, tras registrarse un incendio en el relleno sanitario de Agua de Paloma.
El viento arrastra los gases contaminantes hacia esta comunidad que se encuentra ubicada justo detrás del vertedero de basura.
Este problema ha desatado una crisis de salud pública que afecta principalmente a los sectores más vulnerables. Vecinos de la tercera edad, niños, recién nacidos y personas asmáticas son los más perjudicados por el aire contaminado.
Las familias reportan casos graves de asma, tos crónica y conjuntivitis que se han vuelto insostenibles con el paso de los días.
La quema de desechos no es un hecho aislado, según relatan los propios habitantes del sector.
América Huertaja, habitante de La Guarida del Sol, explicó que este escenario se repite anualmente desde hace ocho años. Los residentes sospechan que las llamas son provocadas de manera intencional con el objetivo de erradicar una fuerte plaga de moscas que siempre aparece poco antes de que se inicie el fuego.
"El incendio es sistemático, todos los años en la misma época. ¿Es una combustión espontánea por temporada? Entre abril y mayo tenemos el mosquero, que casi no te dejan ni abrir la boca; al pasar dos semanas de la aparición del enjambre, comienza la quema del vertedero".
Las consecuencias médicas ya muestran un panorama alarmante en la comunidad. Randy Pérez, vecino, relató que su bebé de pocos meses requirió atención médica de emergencia en el hospital por complicaciones respiratorias e infecciones oculares.
"Mi bebé nació prematuro y después de la quema lo tuve que llevar a emergencias por afección en sus pulmones y sus ojos. Tengo dos niños también afectados. Todo empeora después de las 8:00 de la noche, cuando se genera más humo por la brisa. A este mal se suma el problema del agua, pues ya tenemos tres meses sin una gota. Cuando llegó, no podíamos lavar ni limpiar la casa porque todo estaba lleno de humo", dijo.
Por su parte, Milagros Rodríguez padece una fuerte afección pulmonar y asegura no tener otra vivienda a donde ir mientras que otros vecinos han tenido que abandonar la zona temporalmente.
"Me comenzó una falla en los pulmones por el humo, soy asmática. Este problema debe acabarse y mudar ese vertedero de basura. Mi casa queda en una esquina y todo el humo entra en la vivienda. Es grave lo que está pasando", señaló Rodríguez.
La comunidad organizada señala que ninguna autoridad gubernamental ha ofrecido una respuesta o solución a este problema que se repite de manera constante.
Ante la falta de atención, los afectados exigen que se investigue el origen real de estas quemas anuales y se apliquen medidas definitivas para frenar este padecimiento diario.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


