
El Parlamento de Venezuela, de mayoría chavista, dio un primer paso este jueves para aprobar una ley de amnistía propuesta por la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, para los presos políticos de los últimos 27 años en los que ha gobernado el chavismo y que excluye delitos como violaciones graves de los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.
En el primero de los dos debates necesarios para aprobar una ley en Venezuela, que coincidió con el primer mes de Rodríguez al frente del Ejecutivo, el Legislativo aprobó por unanimidad el proyecto, aunque sin exponer los artículos que contempla la norma.
Según una exposición de motivos que fue compartida a EFE por un diputado en condición de anonimato, el "proyecto de ley de amnistía para la convivencia democrática" contempla 13 artículos y establece las disposiciones generales "destinadas a regular el objeto, finalidades y principios de aplicación e interpretación" de esta medida.
El encargado de entregar el proyecto al Parlamento fue Jorge Arreaza -diputado y excanciller del presidente Nicolás Maduro- quien explicó que la propuesta excluye a aquellos procesados y condenados por violaciones graves de los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, homicidio intencional, corrupción y tráfico de drogas.
El también yerno del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) expresó: "nos obliga la patria a ser responsables, a sanar heridas, a reconocernos, a entendernos y a construir en conjunto los pasos y los caminos", dijo.
El presidente del Parlamento y hermano de la mandataria encargada, el chavista Jorge Rodríguez, se pronunció en la misma línea y manifestó: "nosotros pedimos perdón y tenemos que perdonar también, pedimos perdón porque digo con claridad: a mi no me gustan los presos".
El diputado, que inició su intervención recordando la historia de su padre, quien, dijo, fue asesinado por un extinto cuerpo policial en el primer Gobierno de Carlos Andrés Pérez (1974-1979, 1989-1993), pidió "que no quede una víctima que no haya sido escuchada".Insistió "en la necesidad de sanación, en la necesidad de restañar las heridas, en la necesidad de siempre tener presente la madrugada del 3 de enero del año 2026, el asesinato de 120 seres humanos, el secuestro del presidente".
El parlamentario se refirió así al ataque que sufrió Venezuela la madrugada del 3 de enero por parte de Estados Unidos y que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, ambos ahora detenidos en Nueva York.
"¿Ustedes van a pedir por sus presos? nosotros vamos a pedir mientras nos quede vida por nuestros presos, por Nicolás Maduro Moros, por nuestro secuestrados Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores de Maduro", continuó.
El hijo de Maduro, el diputado Nicolás Maduro Guerra, también levantó la voz por su padre y dijo que era necesario "remar hacia" la unificación del país, sin "violencia, sin odios, sin misiles, sin invasión militar, sin secuestros de presidentes".
Maduro Guerra rescató y dijo estar de acuerdo con una frase del diputado opositor Luis Augusto Romero: "Venezuela no aguanta una venganza más".
Los diputados opositores propusieron que en la ley se establezcan garantías para que los presos políticos que sean liberados puedan reincorporarse a la vida pública sin miedo a "represalias".
El diputado Tomás Guanipa, cuyos hermanos Pedro y Juan Pablo -aliado de la nobel de la paz María Corina Machado- están privados de libertad, dijo que el texto "debe tener todas las garantías y los estándares internacionales para que sea una ley para todos por igual".
Guanipa expresó su confianza en que la normativa marque "el inicio de una nueva etapa histórica" de reencuentro en el que la gente deje de sentir "temor a decir lo que piensa por miedo a ser apresado".
El parlamentario David Uzcátegui expresó que la ley "debe contemplar, primero, el reencuentro", con la libertad "plena para todos los presos políticos", así como "el reconocimiento" a través de "espacios de verdad para que las víctimas sean escuchadas y dignificadas".
Tras la aprobación de la legislación, la presidenta encargada saludó el debate parlamentario que, consideró, fue "de altura" y destacó la importancia de mantener la política "entre los venezolanos".
"La reconciliación debe ser a dos partes, no pierdan esta oportunidad. Les estamos extendiendo la mano, y nosotros esperamos que con madurez política sepamos enfrentar este nuevo desafío", afirmó la mandataria durante un acto de coordinación de los Cuadrantes de paz -organizaciones territoriales con funciones de seguridad- en el estado Bolívar (sur, fronterizo con Brasil).
El proyecto legislativo llegó en medio de un proceso de excarcelaciones anunciado el pasado 8 de enero por Jorge Rodríguez. Desde esa fecha, al menos 383 presos políticos han sido excarcelados en Venezuela, según datos de la ONG Foro Penal que hasta el 2 de febrero cifraba en 687 los presos políticos.
Sin embargo, el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, cifró el lunes el total de excarcelados en 895 desde noviembre y negó la existencia de presos políticos en el país.
La legislación venezolana establece que un proyecto de ley debe pasar por una primera discusión para la exposición de motivos y evaluación de "objetivos, alcance y viabilidad", y luego, tras una fase de consultas, ser estudiada artículo por artículo en un segundo y último debate.
Caracas / EFE


