
Ante la prolongada interrupción del servicio de agua potable en Cumaná, el Colegio de Bioanalistas del estado Sucre emitió una advertencia pública sobre los riesgos sanitarios asociados al consumo y uso doméstico del agua proveniente del río Manzanares.
Pedro Carvajal, coordinador del gremio, explicó que el afluente no cuenta con ningún proceso de potabilización, por lo que su utilización para beber, cocinar o realizar actividades domésticas representa un peligro para la salud, especialmente en el actual contexto de más de una semana sin suministro regular por tuberías.
El especialista señaló que, aunque el río mantiene corriente, ello no garantiza condiciones seguras para el consumo humano. Advirtió que la población podría quedar expuesta a enfermedades gastrointestinales y parasitarias debido a la posible presencia de agentes contaminantes.
Carvajal indicó que uno de los factores que inciden en la calidad del agua es la descarga de aguas residuales provenientes de viviendas ubicadas en las adyacencias del cauce, lo que incrementa los niveles de contaminación.
El vocero gremial subrayó la necesidad de realizar estudios técnicos que permitan determinar los niveles reales de potabilidad en la capital sucrense, al tiempo que reiteró el llamado a las autoridades competentes para reforzar los controles sanitarios y garantizar el acceso a agua apta para el consumo humano.
El Colegio insistió en que, mientras no exista certificación sanitaria, el agua del río no debe ser ingerida ni utilizada sin tratamiento adecuado, a fin de prevenir brotes de enfermedades en la población.
Cumaná / Lino Castañeda


