
La industria de la construcción en el estado Nueva Esparta ha enfrentado en los últimos años una crisis de mano de obra sin precedentes, registrando una caída superior al 65% en su número de trabajadores activos. Luis Rodríguez, secretario general de la Federación de la Construcción de Venezuela, señaló que el sector ha pasado de emplear a más de 3,000 obreros en sus periodos de mayor auge a contar actualmente con una nómina que no alcanza los 1,000 trabajadores en toda la entidad insular.
Este desplome se debe a la drástica reducción de la actividad, que mantiene al sector en un estado de parálisis casi total. Anteriormente, la isla funcionaba como un polo de atracción para personal especializado proveniente de estados como Sucre, Monagas y Anzoátegui; sin embargo, la falta de proyectos ha forzado a miles de estos trabajadores al desempleo o a la migración hacia otros oficios informales para sustentar a sus familias.
A pesar de la masiva pérdida de puestos de trabajo, el gremio mantiene la esperanza de una recuperación mediante la unificación de los sindicatos. Rodríguez destacó que los trabajadores están preparados para reincorporarse de inmediato y brindar el respaldo necesario a cualquier inversionista que decida apostar por la región, buscando revertir la tendencia de desempleo que ha golpeado a los constructores que hicieron de Margarita su hogar.
Las expectativas de reactivación se centran en proyectos específicos que podrían devolver el empleo a cientos de obreros, como los desarrollos previstos en la Península de Macanao, como la construcción de una nueva pista de carreras. Asimismo, se espera que la reanudación de complejos hoteleros de capital canadiense que quedaron a nivel de fundaciones, junto con nuevos planes de viviendas para el sector militar, sirvan como catalizadores para reabsorber la mano de obra disponible.
El vocero sindical enfatizó que la recuperación del sector no solo depende de la inversión, sino de la voluntad para modernizar la infraestructura de la isla. El sindicato hace un llamado a las autoridades municipales y al sector privado para agilizar los permisos y arrancar las obras pendientes, asegurando que los trabajadores de la construcción están listos para levantar de nuevo la economía de Nueva Esparta.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


