
El Partido Comunista de Venezuela (PCV) exigió la derogación absoluta de la Ley contra el Odio en lugar de la reforma propuesta por el Parlamento. La organización política sostuvo que el instrumento carece de precisión jurídica y funciona como una herramienta para criminalizar a la disidencia política, dirigentes sindicales y periodistas.
El vocero del PCV, Pedro Eusse, señaló que el texto legal contiene disposiciones contrarias a la Constitución al otorgar amplia discrecionalidad a jueces y fiscales para abrir causas con penas de hasta 20 años de prisión. Ante esta situación, la agrupación solicitó que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) declare la nulidad de la norma y anule los procesos judiciales y condenas dictadas bajo su amparo.
La exigencia de la organización coincide con la instalación de una comisión parlamentaria para modificar la norma, aprobada en 2017 por la Asamblea Nacional Constituyente. Según datos de la ONG Foro Penal, al menos 927 personas enfrentaron imputaciones por el delito de incitación al odio desde la entrada en vigencia del instrumento.
Caracas / Redacción web


