
El holandés Leo Schilperoord ha sido considerado como el paciente cero del más reciente brote de hantavirus que fue registrado a bordo del crucero MV Hondius. Él, junto a su esposa Mirjam Schilperoord, han sido identificados como los primeros pacientes del episodio sanitario que ha afectado a pasajeros y tripulantes de distintas nacionalidades, así lo reporta el New York Post.
Según el medio neerlandés Volkskrant, el ornitólogo de 69 años realizaba un viaje por Sudamérica, por cinco meses junto a su esposa, motivados por su pasión por las aves. Incluso, fueron coautores de un estudio sobre gansos de patas rosadas en la revista ornitológica holandesa Het Vogeljaar en 1984.
Llegados a Argentina viajaron al sur, el 27 de marzo visitaron un vertedero cercano a la ciudad de Ushuaia, en la región de Tierra del Fuego, en busca del caracara de garganta blanca, apodado el caracara de Darwin en honor al famoso biólogo Charles Darwin, el primero en avistarlo y documentarlo.
El vertedero de Ushuaia es donde el Ministerio de Salud argentino sospecha que la pareja holandesa inhaló partículas de las heces de ratas de arroz pigmeas de cola larga, portadores de la cepa Andes del hantavirus.
Cuatro días más tarde, embarcaron en el crucero MV Hondius en la misma ciudad. El buque, dedicado a expediciones científicas y turísticas, transportaba a 88 pasajeros y 59 tripulantes de 23 nacionalidades, muchas de ellas amantes de las aves. Leo tuvo el infortunio de infectarse con la única forma conocida de la cepa que se transmite de humano a humano.
El 6 de abril, los primeros indicios de malestar en Schilperoord comenzaron a manifestarse según información del periódico holandés NRC Handelsblad. Los síntomas incluyeron fiebre, dolor de cabeza y trastornos gastrointestinales, síntomas habituales en los estados iniciales de la infección. El 11 de abril Schilperoord padeció graves problemas respiratorios y falleció a bordo.
Siguiendo el viaje del barco, Mirjam desembarcó con el cuerpo de su marido durante una parada programada en la isla de Santa Elena el 24 de abril. Luego intentó viajar a los Países Bajos vía Sudáfrica, pero fue declarada demasiado enferma para volar. Tras desplomarse en el aeropuerto de Johannesburgo, murió al día siguiente tras su llegada al hospital.
El brote de hantavirus detectado en el MV Hondius (que atracó en las Islas Canarias, España) ha alcanzado a al menos siete personas y ha causado tres muertes, entre ellas la de una pasajera alemana, de acuerdo a lo reportado por NRC Handelsblad.
Hasta el momento, solo se conoce de un británico y una francesa, ambos en cuidados intensivos. El resto de pasajeros que han sido repatriados, por ahora, se encuentran asintomáticos.
Tenerife / Redacción Web


