
La organización Región Insular presentó un comunicado en el que expresa su alarma y preocupación por las intervenciones que afectan áreas ambientalmente sensibles de la Isla de Margarita.
En el documento se denuncian construcciones desordenadas en la zona de dominio público marítimo terrestre en lugares como Guacuco, La Caracola y El Yaque, las cuales violan la legislación costera venezolana.
Además, se registra deforestación indiscriminada de bosques secos y manglares críticos, situación que se agrava por el vertido continuo de aguas servidas directamente al mar debido a la inoperatividad de las plantas de tratamiento en la región insular.
Ante esta situación, la organización exige la aplicación rigurosa de la legislación ambiental venezolana vigente y el cese inmediato de las obras de ingeniería de costa que incumplan las normas y degraden los ecosistemas playeros.
Los miembros de Región Insular también solicitan la formulación y estricta observación de los Planes Especiales de Manejo de las Áreas Protegidas, especialmente en los bordes costeros, junto con la rehabilitación integral del sistema de tratamiento de aguas servidas del estado Nueva Esparta.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


