
El presidente del Colegio de Médicos del estado Nueva Esparta, José Antonio Narváez, informó desde La Asunción, municipio Arismendi, que la entidad se mantiene actualmente libre de casos de fiebre amarilla. Esta situación responde, en gran medida, a la condición de insularidad de la región, lo que ha servido como una barrera natural ante la propagación de la enfermedad que ya afecta a otras cinco regiones del país.
Narváez destacó que en los estados donde se ha detectado el brote, las autoridades ya han establecido cercos epidemiológicos estrictos. De igual manera, se ha dado inicio a jornadas de vacunación masiva en los focos críticos con el objetivo de contener la transmisión y evitar que el virus se desplace hacia estados vecinos o zonas de alto intercambio comercial.
Para el representante del gremio médico, la clave de la prevención en la isla reside en el control de los visitantes, especialmente con la cercanía a la Semana Santa. Hizo un llamado a mantener una vigilancia especial sobre las personas que ingresan al estado por motivos turísticos, instando a que se verifique su estado de vacunación, especialmente si provienen de los sectores del país que presentan el problema de salud.
Subrayó que la vacunación es la herramienta vital para combatir esta enfermedad. Aunque el Gobierno Nacional aún no ha determinado que sea pertinente iniciar una campaña de inmunización masiva en Nueva Esparta debido a la ausencia de casos locales, Narváez exhortó a la población a estar atenta a las directrices oficiales y a aplicarse la dosis en cuanto sea requerido por las autoridades sanitarias.
El doctor Narváez manifestó su esperanza de que la situación sea controlada con éxito en los lugares afectados para evitar que los habitantes de la isla tengan que padecer esta dificultad. Aseguró que el gremio se mantiene vigilante ante la sintomatología sospechosa y confía en que las medidas preventivas actuales logren blindar a la región contra el avance de la fiebre amarilla.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


