
La innovación ambiental venezolana alcanzó la máxima gloria internacional gracias a Sofía Ramírez. La joven originaria del estado Nueva Esparta resultó galardonada con el máximo reconocimiento del 2026 en el prestigioso certamen Slingshot Challenge, un evento global organizado por National Geographic que evaluó más de 2.300 propuestas de jóvenes procedentes de un centenar de países.
Tras superar cada etapa competitiva, la información compartida por la periodista Goizeder Azúa confirmó que Ramírez recibirá una beca de NatGeo y viajará a Washington para ser premiada por su ingenio.
Su propuesta galardonada, titulada «Ciclo Verde», nació en la isla de Margarita y captó la atención del jurado por transformar un grave problema ecológico local en una solución de desarrollo comunitario.
El proyecto aborda de manera ingeniosa la proliferación de la Scaevola taccada, una planta invasora comúnmente llamada «lechuga de mar» o «col de playa», cuyo crecimiento desmedido daña severamente las costas de la región.
La propuesta de Ramírez se basa en un modelo de economía circular que plantea recolectar la biomasa de esta especie exótica para procesarla y transformarla en un abono orgánico y fértil.
De este modo, el fertilizante resultante podrá emplearse en la agricultura local, lo que abre una valiosa oportunidad de sustento económico y empleo para las comunidades costeras encargadas tanto de la recolección como del procesamiento del material vegetal.
Uno de los impactos más críticos de esta iniciativa es la restauración ambiental, ya que la invasión de la Scaevola taccada reduce drásticamente el espacio idóneo en las playas para que especies como la tortuga cardón desoven.
Según datos del Programa de Conservación de Tortugas Marinas de Nueva Esparta, la remoción controlada de la planta liberará las áreas de desove tradicionales que históricamente usaban estos animales.
Dicha problemática ya fue advertida en investigaciones previas, como el informe conjunto de LatinClima y el diario Sol de Margarita, donde se detallaba cómo el cambio climático y las especies vegetales foráneas ponían en riesgo la reproducción de estos reptiles.
Ante este escenario, «Ciclo Verde» se consolida ahora como una realidad científica avalada internacionalmente para mitigar el daño ecológico en el Caribe venezolano.
Barquisimeto / El Impulso


