
En la calle 17 del sector Pueblo Nuevo Sur, de El Tigre, estado Anzoátegui, la sequía se apoderó de los hogares, tras ocho años padeciendo por falta de agua. Al menos así lo refieren sus moradores. El desabastecimiento se debe a que el pozo de la comunidad quedó fuera de servicio y actualmente permanece rodeado por la maleza.
Según lo comentado por vecinos, el acuífero Revenga I, instalado en el terreno del Complejo Deportivo "Eduardo Mopito Figueredo", presentó una falla de aislamiento eléctrico con el temblor registrado en 2018 y no volvió a funcionar en los años siguientes.
Una de las afectadas, quien se identificó como Rina González, contó que durante este tiempo de carencia, las familias han dependido del llenado de agua por cisternas. Comentó que en su caso invierte hasta 15 dólares por un tanque de 3 mil litros, que debe rendir para su uso cotidiano. "Y esto es cada tres días. La situación da ganas de llorar", expresó.
Luis López, residente del lugar, mencionó que cada 15 días algunas viviendas reciben un ligero bombeo de agua, que desconocen si proviene de algún refuerzo del Campo de Pozos San Remo o del Campo de Las Mercedes.

Medidas comunitarias
Para paliar la necesidad, hace tres años algunos conjuntos residenciales de la zona, como Alta Vista I y II, y Gran Sabana, unieron su esfuerzo y lograron la perforación de un pozo de agua privado.
"Antes de esto, teníamos que esperar el bombeo de otros pozos y no era suficiente, para eso debíamos estar despiertos de madrugada y vigilar que llegara el agua, así que tomamos cartas en el asunto", contó María Higuera, habitante de Alta Vista I.
Una esperanza para los vecinos se asomó en 2023 con el inicio de trabajos del Gobierno Regional para activar el Pozo Revenga II, en la calle 19 Sur, que llegaría a solventar la demanda hídrica. Pero a tres años de aquel movimiento, hoy en día el proyecto sigue inconcluso.


El Tigre / Damary Díaz


