
La Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (Apucv) ratificó el llamado a un paro nacional de 24 horas para este miércoles 22 de abril del sector universitario.
La medida paralizará por completo las actividades académicas y administrativas en las universidades públicas del país. Los docentes exigen respuestas inmediatas a la grave crisis salarial que afronta el sector desde hace más de cuatro años.
El salario mínimo universitario, según ha denunciado el gremio, se mantiene anclado en 130 bolívares, lo que equivale a menos de tres dólares mensuales incluso para un profesor titular con dedicación exclusiva y la máxima categoría.
Según denuncias de la Apucv y otras asociaciones, un docente con doctorado, años de experiencia y publicaciones recibe en promedio entre 1 y 2 dólares al mes. Esta situación ha provocado una emigración masiva de profesores, la pérdida de jerarquía y mérito en las escalas salariales, el deterioro de la infraestructura universitaria y serias dificultades en el proceso enseñanza-aprendizaje.
Diversas facultades reportan que la precariedad afecta también a obreros y personal administrativo.
La convocatoria, difundida este lunes a través de la cuenta oficial de la Apucv en X, cuenta ya con el respaldo de otras asociaciones como la Apula (Universidad de Los Andes). La protesta se define como una acción gremial y académica, no contra los estudiantes, sino en defensa de condiciones laborales dignas y del derecho a un salario justo.
“La educación no puede esperar, pero nosotros tampoco podemos seguir sin condiciones dignas”, reza el comunicado.
Los gremios universitarios advierten que, si no hay respuestas concretas del Ejecutivo, las acciones podrían escalar en las próximas semanas.
El paro del 22 de abril se enmarca en una serie de protestas y asambleas que los docentes han realizado durante 2026 para visibilizar la emergencia humanitaria que atraviesa la educación superior venezolana. Autoridades universitarias y representantes gremiales insisten en que la recuperación salarial y el respeto a la autonomía universitaria resultan indispensables para evitar el colapso definitivo del sistema público de educación superior.
Caracas / Efecto Cocuyo


