
La Fundación para la Contraloría Social de los Servicios Funerarios del estado Anzoátegui (Fcssfanz), presidida por José Magallanes, solicita atención para el principal cementerio municipal de Barcelona, ubicado en la avenida Pedro María Freites, en la capital anzoatiguense.
Acompañado de otros representantes de la organización y algunos afectados, Magallanes aseguró que este camposanto no tiene espacio para nuevas sepulturas y por ello los cuerpos, al parecer, son remitidos al cementerio de Mayorquín, el cual señaló que no cuenta con las condiciones necesarias.
"En el cementerio de Mayorquín no hay caminería, no hay brocales, es un terreno baldío y cuando llueve todo el agua corre por ese cementerio. Entonces, nosotros clamamos por la dignidad de los difuntos, por los barceloneses", expresó Magallanes.
En este sentido le hizo un llamado a la alcaldesa del municipio Simón Bolívar, Sugey Herrera, para que los acompañe a realizar un recorrido por ambos cementerios, e igualmente para que nombre una comisión que incluya a los representantes de urbanismo, catastro y ambiente para verificar las condiciones.
Gustavo Garantón, quien se identificó como habitante de la urbanización Constantino Maradei I, situada al lado del cementerio de Mayorquín, relató que por la parte de atrás de este camposanto pasa un cauce de lluvia; y del cerro que limita también corre agua hacia las tumbas cuando llueve.
"Estamos hablando de una situación que nos va a causar problemas a futuro, primero porque el cementerio no ha crecido, pero con esas decisiones de inhumaciones en el cementerio de Mayorquín, a futuro va haber un problema", mencionó Garantón.
El abogado de la Fcssfanz, Richard Sarmiento, respaldó la solicitud de que se nombre una comisión de mesa de trabajo para que haga el estudio de los dos cementerios.
"Igualmente, que se realice una revisión y actualización de la ordenanza correspondiente al cementerio o a la corporación del cementerio para ir buscando una solución y ver dónde se instala un nuevo camposanto para todos los barceloneses", enfatizó Sarmiento.
Entre los presentes también estaba una mujer que se identificó como Yaneli Romero, quién expuso que en agosto de 2025 le vendieron un espacio en el principal cementerio municipal de Barcelona para enterrar a su madre, pero en noviembre, al parecer, se comunicó con ella el supuesto dueño, solicitando el desalojo.
"Yo quiero solventar esto porque los dueños de la parcela siguen llamándome, pidiéndome que tengo que sacar a mi mamá del sitio en que se encuentra y proponen que la lleve a Mayorquín y no voy aceptar eso. Si hay que exhumar, porque el terreno tiene dueño, tienen que solventarlo ahí mismo en el cementerio", manifestó Romero.
El abogado de la fundación solicitó que se le busque solución a este caso.
Magallanes aprovechó de anunciar que la fundación tiene planteado, en los próximos días, realizar una encuesta pública para que los barceloneses opinen sobre la atención en estos cementerios municipales.
Barcelona / Elisa Gómez


