
El chavismo y otros sectores de Venezuela se preparan para comenzar este domingo una peregrinación nacional de trece días convocada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para exigir el levantamiento total de las sanciones, flexibilizadas en estos últimos meses de acercamientos con Estados Unidos, tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado.
La movilización finalizará el 1 de mayo, cuando la mandataria tiene previsto anunciar un aumento "responsable" del salario mínimo, congelado desde marzo de 2022 en 130 bolívares mensuales, equivalentes hoy a unos 27 centavos de dólar a la tasa oficial, en medio del retorno a las calles de sindicalistas y trabajadores de diversos sectores que exigen un sueldo "justo, suficiente y digno".
El Gobierno reiteró este sábado en una conferencia de prensa la convocatoria a la "gran peregrinación por la paz y sin sanciones", de las cuales EE.UU. ha flexibilizado las impuestas contra el sector de los hidrocarburos, la minería y esta semana contra el sistema financiero público con la emisión de licencias.
El alivio ha permitido la firma de acuerdos con transnacionales energéticas y el restablecimiento de relaciones con organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras años de aislamiento.
Sin embargo, Rodríguez insiste en que una licencia "no brinda seguridad jurídica" debido a que está "sujeta a temporalidad", como dijo el martes, cuando Washington levantó las sanciones al sistema de banca pública, incluyendo al Banco Central de Venezuela (BCV).
Tres rutas
La "gran peregrinación por una Venezuela sin sanciones y en paz" tendrá tres rutas y una de ellas saldrá del estado Zulia, fronterizo con Colombia, y recorrerá otras seis regiones del oeste del país hasta llegar a Caracas, informaron este sábado en la conferencia de prensa.
La segunda ruta partirá de Táchira, también fronterizo con Colombia, y atravesará siete estados, tanto andinos como llaneros, antes de finalizar en la capital, mientras que la tercera saldrá de Amazonas y pasará por ocho regiones, en su mayoría del este, hasta Caracas.
La peregrinación incluye a la Guayana Esequiba, como el país suramericano llama al territorio disputado con Guyana y que considera su estado número 24.
Los venezolanos caminarán "unidos de la mano sin importar partido político, levantando una sola voz contra el bloqueo y las sanciones que buscan asfixiar" la economía, señalaron en la rueda de prensa.
Superar diferencias
Según Rodríguez, la intención es que el pueblo venezolano "pueda respirar libremente como otros países que no son víctimas de bloqueo".
El lunes, la mandataria, a quien EE.UU. retiró este mes de su lista de sancionados, pidió a los venezolanos superar sus diferencias y unirse a la petición del cese de sanciones.
Rodríguez, quien esta semana cumplió cien días como presidenta encargada, ha invitado a distintos sectores políticos y productivos, movimientos sociales, trabajadores, a los jóvenes y adultos mayores a participar en la actividad.
El martes, durante una reunión con una delegación del Departamento de Energía de EE.UU. en Caracas, Rodríguez se dirigió al presidente Donald Trump y le pidió que levante las sanciones para que todas las inversiones "puedan desarrollarse plenamente".
EE.UU., la Unión Europea (UE), que impuso sanciones en noviembre de 2017, Canadá (2017), Suiza (2018) y el Reino Unido —que adoptó su propio régimen de sanciones tras concretar su salida de la UE en 2020— han sido los principales impulsores de medidas económicas y financieras contra el aparato estatal venezolano y altos cargos del chavismo en los últimos años.
Las sanciones han restringido la principal fuente de divisas, el crudo, y mantuvieron a Venezuela aislada del sistema financiero internacional, afectando el comercio, las inversiones y la capacidad de pago del Estado.
Pese al alivio, persisten restricciones estructurales al petróleo y a la financiación plena del Estado venezolano, continúan congelados o bajo control fondos y bienes del país en el exterior y se mantienen sanciones individuales contra parte de la élite chavista.
Caracas / EFE


