
Un hecho de crueldad conmocionó a la comunidad del urbanismo Villa Esperanza, en el municipio García de Nueva Esparta, donde vecinos denunciaron la muerte de más de una veintena de felinos y dos caninos tras consumir alimentos mezclados con sustancias tóxicas.
Ante la gravedad de la situación, los residentes realizaron una asamblea de calle y protestaron para visibilizar el caso.
La manifestación contó con el respaldo de representantes de diversas fundaciones proteccionistas de animales del estado Nueva Esparta, quienes recordaron que este acontecimiento no es un hecho aislado en la región durante lo que va de 2026, pues ya existe el antecedente registrado a comienzos de año en la Península de Macanao.
Durante la manifestación, Raquel Gómez, representante de la Fundación PIM Margarita, confirmó que las denuncias formales ya se encuentran en curso ante los organismos competentes.
"Todas estas pruebas ya fueron consignadas en la Fiscalía 12 del Ministerio Público. Aprovechamos esta oportunidad para hacer un llamado a las autoridades, ya las pruebas están y necesitamos que se tomen cartas en el asunto y que se identifiquen los responsables para que paguen por esto que hicieron", aseveró desde Villa Esperanza, en el municipio García, señalando además el riesgo latente que implica la presencia de estas sustancias tóxicas en áreas comunes donde transitan niños.
La proteccionista insistió en la necesidad de adecuar el marco legal venezolano para endurecer las sanciones contra el maltrato animal.
Asimismo, reiteró el llamado a la Asamblea Nacional (AN) para agilizar la reforma de la ley especial en la materia, buscando que estos actos reciban penas severas y no queden catalogados como simples faltas administrativas.
Por su parte, Yunis Velásquez, líder comunal de Villa Esperanza, expuso el impacto humano y emocional que ha dejado la pérdida de las mascotas en el sector.
"En realidad fueron más de 20 gatos los que se desvivieron y un perro, y la otra perra que se encuentra grave todavía. La perra convulsiona a cada rato, además está el costo de los medicamentos, la emergencia y la situación familiar y emocional de los niños y de los adultos", relató la vocera comunitaria sobre el estado de alerta en el que se encuentran las familias afectadas.
Velásquez concluyó exigiendo una respuesta oportuna por parte de las instituciones policiales y judiciales para dar con los responsables de la matanza.
"Son parte de la familia, son nuestros animalitos y de verdad que duele mucho, esperamos que se haga justicia", enfatizó la dirigente.
Los habitantes de la zona y los colectivos de protección animal aseguraron que se mantendrán vigilantes hasta que la Fiscalía 12 emita los avances correspondientes sobre la investigación.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


