
Aunque la migración de estaciones de servicio subsidiadas a modalidad internacional representaría una gran escala en la facturación anual, por encima de los 200 millones de dólares, para Petróleos de Venezuela (Pdvsa), la medida también puede ocasionar graves consecuencias en la economía local del estado Anzoátegui. Así lo considera el analista petrolero y autor del libro Bitácora Energética, William Hernández.
Desde la perspectiva de este analista, el recorte del subsidio colapsaría las bombas asignadas al transporte público en la región, por la preferencia de pagar el litro de combustible a menos de 20 bolívares frente a los 373,31 (0,50 centavos de dólar, según la actualización del Banco Central de Venezuela para este viernes, 31 de julio), que se exige en las estaciones dolarizadas.
Aseveró que el colapso llevaría a los profesionales del volante a incrementar los costos del pasaje en las rutas urbanas y extraurbanas. Mientras que en el caso del transporte de carga y alimentos pueden encarecerse los fletes en función de cubrir los gastos operarios.
"Todo lo que es tubérculos o verduras vienen de Los Andes y al desaparecer las bombas subdiadas y aumentar la cantidad de las dolarizadas eso incrementa el costo de la mercancía para que así los conductores puedan costear el combustible", explicó.
También se refirió al parque automotor de servicios como aseo urbano y agua potable.
"Con respecto al aseo, estas empresas de recolección, que suelen ser contratadas por las alcaldías, automáticamente tienen que incrementar las tarifas, lo cual incide en el bolsillo del comercio y los ciudadanos (…) y aunque aquí no se paga agua en Hidroven (Hidrológica de Venezuela), hay sectores que pagan camiones cisternas y estos también pueden elevar sus precios por tema de combustible", explicó.
Hernández señaló que para solventar la situación con el abastecimiento de combustible, se requiere una reforma estructural del sector energético, como solución sustentable, que no se debilite a corto plazo.
"Es decir, lo principal es la apertura de una legislación real para la inversión privada y la reconstrucción física de toda la infraestructura nacional, eso es vital (…) que haya una licencia de empresas mixtas sin trabas, estables y con seguridad jurídica, diversificación en la tecnología de transporte, reactivar el sistema de polioducto y recuperar el sistema eléctrico", analizó.
Hernández consideró que a pesar de las alternativas que puedan existir, el Estado venezolano no cuenta con la capacidad económica necesaria para reimpulsar la principal industria del país.
"Entonces, lo que se abocan es a ahogar a los venezolanos con impuestos y con esto de la dolarización general del combustible le siguen tocando el bolsillo a los ciudadanos", sentenció.
El Tigre / Damary Díaz


