
Al cumplirse un mes de los terremotos que impactaron el centro del país, decenas de feligreses se reunieron la noche del pasado viernes, 23 de julio, en el sector El Monumento, ubicado en la avenida Perimetral de Cumaná, estado Sucre, para participar en una jornada de oración dedicada a las víctimas y a las familias afectadas por el desastre natural.
Vestidos de blanco, los asistentes sostuvieron velas encendidas, elevaron plegarias, entonaron cantos religiosos y exhibieron la bandera nacional como símbolo de esperanza y solidaridad con quienes aún enfrentan las consecuencias de los movimientos telúricos.
La actividad, denominada Santo Rosario Arquidiocesano, fue presidida por el arzobispo de Cumaná, monseñor Ángel Caraballo Fermín, quien invitó a los presentes a mantener viva la solidaridad con las comunidades afectadas y a continuar respaldando las iniciativas de ayuda. Durante la ceremonia también se guardó un minuto de silencio en memoria de las personas fallecidas y en homenaje a quienes perdieron sus hogares tras los sismos.
En su mensaje, monseñor Caraballo destacó que la Iglesia católica mantiene acompañamiento espiritual y acciones de apoyo a través de sus comunidades en las zonas afectadas, especialmente en el estado La Guaira.
Asimismo, exhortó a las autoridades nacionales, instituciones y distintos sectores de la sociedad a trabajar de manera conjunta por la recuperación de las familias perjudicadas.
El prelado insistió en que la reconstrucción del país requiere del compromiso y la solidaridad de todos los venezolanos, al tiempo que pidió mantener la oración como un signo de esperanza en medio de la adversidad.
Cumaná / Lino Castañeda


