
La escasez de agua generó fuertes protestas y la paralización de servicios de salud en varios municipios del estado Nueva Esparta durante este lunes.
En la población de Taguantar, municipio Díaz, los habitantes manifestaron desde tempranas horas de la mañana ante la prolongada ausencia del recurso.
"Ya no aguantamos más esta sequía, no puede ser que pasemos mas de 60 días sin una gota de agua. Ya no queremos mas cisternas, queremos que el ciclo llegue a la comunidad como es debido", dijo María Marval, residente de la zona.
Posteriormente, habitantes de la urbanización San Martín de Porres, en el municipio Arismendi, trancaron los accesos hacia las localidades del norte de la isla, lo cual afectó gravemente el tráfico de quienes retornaban desde Porlamar y La Asunción.
"Hace unas dos semanas nos trajeron unos cisternas pero eso no rinde. Solo llenamos potes y no podemos llenar los tanques. Queremos agua, no queremos pañitos de agua caliente", comentó José Luis Marcano.
Esta situación también golpea directamente al sector sanitario, por ejemplo al ambulatorio de La Guardia, donde el personal médico se vio obligado a restringir las consultas regulares.
El centro de salud ahora funciona únicamente para atender casos de estricta urgencia debido a la falta total del suministro hídrico.
Vecinos del sector alertaron sobre el riesgo que corre la población más vulnerable que depende exclusivamente de este recinto para recibir asistencia médica oportuna.
Para las familias de esta comunidad afectada, la inactividad del ambulatorio representa un grave problema económico y de movilidad. Trasladarse hacia otros centros asistenciales como la clínica Popular El Espinal o el hospital de Juan Griego implica trayectos largos y muy costosos para quienes no poseen vehículo propio.
Ante esta realidad, los habitantes hacen un llamado urgente a la Hidrológica de Venezuela (Hidroven) para que envíe camiones cisterna que permitan restablecer las operaciones del consultorio.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


