
Los profesionales de la enfermería en el estado Nueva Esparta conmemoraron su día internacional con una misa en la iglesia San Nicolás de Bari y una ofrenda floral en la plaza Bolívar de Porlamar.
Durante la jornada el presidente del Colegio de Profesionales de la Enfermería, Joel Graterol, manifestó que el gremio mantiene su vocación de servicio intacta a pesar de las dificultades económicas que enfrentan actualmente.
La principal preocupación de los trabajadores del sector salud radica en la insuficiencia de los salarios para cubrir necesidades fundamentales.
Graterol señaló que la bonificación del sueldo no permite costear servicios básicos como agua potable y la vivienda, los cuales deben pagarse de forma privada ante las fallas en el suministro público.
Esta situación económica ha forzado a muchos enfermeros a mantener hasta cuatro empleos, de forma simultánea, o desarrollar emprendimientos adicionales para sostener a sus familias.
El representante gremial advirtió que el bienestar del núcleo familiar se ve afectado por la ausencia de las madres trabajadoras, quienes deben sacrificar tiempo de calidad para intentar alcanzar la estabilidad financiera.
El gremio también denunció las precarias condiciones del sistema de salud estadal y la falta de insumos médicos en los centros hospitalarios.
Ante esta realidad, el personal debe gestionar recursos mediante la compasión y el apoyo comunitario para garantizar que los pacientes reciban el tratamiento adecuado en medio de una crisis que consideran profunda.
Como alternativa para fortalecer al sector se han establecido convenios con la Universidad Central de Venezuela (UCV) para actualizar conocimientos en áreas como Oncología y Pediatría.
Los enfermeros instaron al Ejecutivo nacional a revisar las políticas de salud y proponer soluciones reales que dignifiquen la labor de quienes sostienen el sistema público en la entidad insular.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


