
La peregrinación de 13 días convocada por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para exigir el fin de las sanciones comenzó este domingo en estados fronterizos con Colombia, donde se movilizaron autoridades del Gobierno y activistas del chavismo.
El inicio de la movilización coincide también con los 216 años del "primer grito" del proceso independentista de Venezuela frente a la Corona española.
El ministro de Interior, Diosdado Cabello, encabezó la actividad en el estado Táchira (oeste) junto con el gobernador de esta región, el chavista Freddy Bernal, con la participación de militares, policías, jóvenes, campesinos, pescadores y estudiantes, entre otros.
Cabello, también secretario general del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), expresó que el país "sale a la calle para exigir el cese de las sanciones y el fin del bloqueo y de la persecución".
Señaló que, desde "aquel nefasto decreto" aprobado en 2015 por el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que declara a Venezuela como una "amenaza inusual y extraordinaria", la nación suramericana ha "sufrido todas las consecuencias de medidas que no tienen ningún sentido porque afectan directamente" al pueblo.
"Necesitamos que las sanciones, el bloqueo, las medidas unilaterales contra Venezuela sean levantadas de inmediato para seguir el camino de la prosperidad", agregó.
Por su parte, el gobernador de Táchira aseguró que las sanciones estadounidenses "no exceptúan a nadie y han golpeado la calidad de vida de todos los venezolanos".
Bernal, quien expresó "todo el apoyo" a la presidenta encargada, exigió el "levantamiento sin condiciones de todas" esas medidas extranjeras.
El presidente del Parlamento y hermano de la mandataria, Jorge Rodríguez, encabezó la movilización en el estado Amazonas (sur, fronterizo con Colombia y Brasil), donde dijo que se recorrerá "todo el país" durante los próximos días para expresar que los venezolanos quieren "seguir siendo soberanos".
La peregrinación, que tiene tres rutas, se extenderá hasta el próximo 1 de mayo, cuando la mandataria tiene previsto anunciar un aumento "responsable" del salario mínimo, congelado desde marzo de 2022 en 130 bolívares mensuales, unos 27 centavos de dólar a la tasa oficial de hoy.
Tras la captura de Nicolás Maduro por parte de EE.UU. en enero pasado en Caracas, el Gobierno venezolano, a cargo de Rodríguez desde entonces, y el del presidente Donald Trump han acercado posiciones y en marzo restablecieron las relaciones diplomáticas, rotas en 2019.
Washington ha flexibilizado las sanciones impuestas contra el sector de los hidrocarburos, la minería y esta semana contra el sistema financiero público con la emisión de licencias.
El alivio ha permitido la firma de acuerdos con transnacionales energéticas y el restablecimiento de relaciones con organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras años de aislamiento.
Sin embargo, Rodríguez insiste en que una licencia "no brinda seguridad jurídica" debido a que está "sujeta a temporalidad".
La funcionaria anunció este domingo que compartirá un mensaje con "todas las familias" venezolanas a las 19:00 hora local (23:00 GMT).
Caracas / EFE


