
Luis Vicente León, presidente de Datanálisis y economista, aseguró que, visto el modo en el que se anunció el aumento que se implementará a partir del 1ero de mayo, se podría inferir que este ajuste será mixto: una parte en salario y otra parte a través de bonos.
Sobre el monto, dijo que el Estado debía estar haciendo los cálculos en base a los recursos de los que efectivamente dispondrá para hacer frente a dicho compromiso.
León destacó en entrevista con el programa De Primera Mano, de Radio Fe y Alegría Noticias, que Venezuela está entrando a una apertura petrolera importante con una nueva arquitectura de licencias petroleras establecidas por Estados Unidos.
Este cambio de condiciones supone la posibilidad de un incremento en los ingresos del país para este mismo año, pese a que el gobierno norteamericano, por ahora, mantiene control sobre esos recursos.
Todo esto genera unas expectativas de mejora de la economía nacional que naturalmente la población también quiere compartir, lo que presiona una necesidad real sobre la aspiración de que se mejore el ingreso de los trabajadores y las trabajadoras.
Luis Vicente León coincide con otros especialistas en el área de economía y finanzas, al apuntar que el régimen de prestaciones sociales establecido en la normativa vigente y que contempla retroactividad, “es el bloqueador más importante” para que se de un aumento significativo del salario.
Explicó que poner todo el incremento futuro en la parte salarial no sería razonable, porque eso tendría un impacto importante en la capacidad financiera tanto en la empresa privada como en el Estado, que no tendrían cómo honrar esos compromisos.
De esta manera el economista espera que, el aumento se aplique en un sistema híbrido que permita bajar las presiones de los trabajadores por las exigencias de aumento salarial y avanzar con la estabilización de la economía.
Según él, las prestaciones sociales se perdieron en el proceso de hiperinflación que vivió el país, por lo que considera que lo más viable es buscar un mecanismo que se ajuste a la nueva realidad y nos permita recuperar esto hacia el futuro, porque hacia el pasado es inviable.
“Así como el país perdió infraestructura, nosotros perdimos parte de nuestras prestaciones”, sentenció.
El presidente de Datanálisis insistió en que la nueva arquitectura de licencias petroleras supondrá un crecimiento de los ingresos del país por la actividad económica de este sector.
Precisó que, aunque las sanciones no han sido levantadas de forma definitiva, la concesión de licencias permite que empresas privadas nacionales y extranjeras produzcan y comercialicen crudo venezolano.
Luis Vicente León estima que con la modificación de la Ley de Hidrocarburos y las licencias otorgadas por el Tesoro de los Estados Unidos, se podría elevar en 300 mil barriles más de producción diaria este mismo año, respecto al 2025, sin grandes inversiones.
Agregó que, además del crecimiento en la producción, las nuevas condiciones permiten redirigir el petróleo que se vendía a China con descuentos de 30% o 40% y que ahora se vende a precio internacional.
Entonces, explicó el profesor universitario, que al combinar las ventas de inventario a Estados Unidos, el leve crecimeinto de la producción y el ahorro por no tener que comercializar petróleo con descuentos, supone que Venezuela pueda aumentar sus ingresos un 80% o 100% respecto al 2025, solo por actividad petrolera.
Pero además, León dijo que esto también debería estimular la exportación de gas y de oro, especialmente tras la reforma de la Ley de Minas.
Explicó que este contexto, que se diferencia del que teníamos el año pasado, es lo que le permitiría al gobierno responder de mejor forma a las demandas de los trabajadores.
El especialista en temas financieros prevé que, en un corto plazo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) reestablezca relaciones con nuestro país y apuntó que para lograr un crecimiento significativo y sostenible, Venezuela va a necesitar financiamiento de órganos multilaterales como este.
León detalló que la deuda externa supera los 170 mil millones de dólares, de los cuales cerca de 90 mil millones están en New York en bonos de deuda y otros 80 mil millones en deuda con compañias petroleras, arbitrajes internacionales por expropiaciones, etcétera.
El economista aseguró que esta deuda “enorme” reduce el margen de maniobra de la nación, por lo que ve indispensable restructurar la deuda y a la par conseguir financiamiento para reactivar la economía.
El presidente cree que un restablecimiento de relaciones con el FMI podría significar conseguir rápidamente unos 15 mil millones de dólares para estabilizar el sistema eléctrico para poder incrementar la producción petrolera y, a partir de ahí, mejorar las condiciones para renegociar la deuda.
Caracas / Radio Fe y Alegría


