
La dirigencia nacional del partido Vente Venezuela ha puesto en marcha su maquinaria territorial en vísperas del regreso de Maria Corina Machado al país. Henry Alviarez, coordinador nacional de organización, anunció la reactivación inmediata de los «comanditos» y colegios ciudadanos, las células de base con las que el movimiento busca sellar nuevamente su presencia en cada municipio del país de cara a un eventual proceso electoral.
Esta movilización tiene una hoja de ruta clara: Preparar la logística para el regreso de María Corina y organizar a la población para la defensa del voto, según Alviarez, Venezuela atraviesa una «reorganización social» que va más allá de la simpatía por un liderazgo, convirtiéndose en un mecanismo de autogestión ciudadana para recuperar la democracia.
En declaraciones ofrecidas al periodista Norbey Marín, el dirigente opositor trazó una línea de tiempo para el cambio político. Alviarez estima que las elecciones presidenciales deberían concretarse en el último trimestre de 2026, subrayando que la fijación de la fecha será el resultado de la «presión combinada» entre la comunidad internacional y la mayoría interna que exige un cambio de mando.
Para el vocero, el país ya ha entrado en una fase de transición de facto, donde la organización popular es el principal activo para forzar una salida electoral competitiva.
Uno de los puntos más críticos señalados por Alviarez es la exclusión de la diáspora, el dirigente denunció que el sistema actual mantiene un bloqueo técnico que impide el registro de entre 4 y 5 millones de venezolanos con derecho al voto que residen fuera del país.
«La participación de los migrantes es vital», insistió, recordando que de los 8 millones de venezolanos en el extranjero, más de la mitad representa una fuerza electoral que el sistema intenta ignorar.
La reactivación de las estructuras de Vente Venezuela también buscará elevar la presión para que se garantice una elección inclusiva y transparente cuanto antes en el país.
Lara / El Impulso


