
Un muñeco de trapo que representa la indiferencia y otro sobre el maltrato que viven los presos políticos en Venezuela fueron incinerados en la tradicional Quema de Judas en el país, como parte de la Semana Santa.
A las afueras de El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en Caracas, los familiares de los presos políticos quemaron a un Judas que representa a estos detenidos cuando son sacados de la cárcel, con una capucha en la cabeza.
"Hoy seguimos teniendo personas desaparecidas (…) no es posible que a cientos de personas hoy les nieguen la amnistía, pero además de eso no les entreguen documentos para que puedan apelar", denunció el activista Diego Casanova, miembro de la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve).
Casanova indicó en la protesta, en la que los familiares llevaron fotografías de sus parientes que siguen detenidos, que la luz de la libertad y de la esperanza de un país sin presos políticos, sin violencia, con democracia y con Estado de derecho está representado por ellos y por los defensores de derechos humanos.
Igualmente, en el sector caraqueño conocido como El Cementerio y con 84 años de historia, los residentes prendieron fuego a una figura genérica que no hace alusión a algún personaje en particular, sino a un individuo común que escogen según el contexto.
En este Domingo de Resurrección, el grupo Quema de Judas del Cementerio, fundado en los años 40, hizo arder a un hombre vestido con traje formal bautizado como la 'indiferencia'.
Igualmente, en el estado Zulia (noroeste, fronterizo con Colombia) llevaron a cabo una Quema de Judas, donde el objetivo fue organizar un encuentro con la comunidad.
Previa a la quema del muñeco, que no representaba a algún personaje específico, hubo repartición de regalos, helados, así como cotufas (palomitas de maíz) para los niños.
Caracas / EFE


