
En un movimiento significativo dentro de la política de sanciones hacia Venezuela, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos oficializó la exclusión de Delcy Eloína Rodríguez Gómez de la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN, por sus siglas en inglés). La medida pone fin a un ciclo de restricciones individuales que pesaban sobre la actual vicepresidenta del país desde hace seis años.
La notificación oficial especifica la eliminación de dos registros vinculados a Rodríguez. Con esta actualización, la funcionaria recupera, en teoría, la capacidad de movilizar activos bajo jurisdicción estadounidense y de entablar relaciones comerciales o financieras con entidades y ciudadanos del país norteamericano, facultades que le habían sido revocadas bajo el esquema de presión diplomática.
La inclusión de Delcy Rodríguez en la lista negra de la OFAC ocurrió en septiembre de 2018, durante la administración de Donald Trump. En aquel momento, la Casa Blanca justificó la medida como parte de una estrategia para aumentar la presión sobre el entorno más cercano a Nicolás Maduro, congelando cualquier propiedad de los señalados en suelo estadounidense y prohibiendo toda transacción económica con ellos.
La decisión de este miércoles no es un hecho aislado, sino que se enmarca en los ajustes periódicos que realiza Washington en su política exterior. Según expertos, la OFAC mantiene la facultad discrecional de modificar, suspender o levantar estas designaciones basándose en criterios políticos o negociaciones diplomáticas en curso.
A pesar de esta remoción individual, el Departamento del Tesoro aclaró que el régimen general de sanciones y otras limitaciones vigentes sobre el gobierno venezolano continúan operativos, aunque este gesto marca un punto de inflexión en el estatus legal de una de las figuras más influyentes del gabinete de Maduro ante el sistema financiero internacional.
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