
El número de muertos por la ofensiva aérea israelí iniciada hace dos semanas contra el Líbano se elevó este lunes a 886, después de que otras 36 personas perdieran la vida en las últimas 24 horas, una media inferior a la que se venía registrando en días anteriores.
En cuanto a los heridos, ascienden ya a 2.141 desde el comienzo de los bombardeos el pasado 2 de marzo, mientras que en el último día sufrieron lesiones también 36 nuevas personas, informó el Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano, perteneciente al Ministerio de Salud Pública.
Del total de muertos, 111 son niños, y entre los heridos hay a su vez 332 menores, según los datos difundidos por el departamento.
Diferentes ataques perpetrados en las últimas dos semanas contra objetivos del sector sanitario, incluidos centros médicos y ambulancias, causaron, además, 38 muertos y 69 heridos, entre los que destacan doce trabajadores fallecidos en un solo bombardeo contra un ambulatorio en Burj Qalaouiya (sur).
Israel mantiene una ofensiva aérea concentrada principalmente en el sur y el este del Líbano, así como las afueras de Beirut, aunque también se han registrado varios ataques en otras zonas, incluidos algunos dentro de las lindes de la propia capital.
Este lunes, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, anunció en paralelo el inicio de una operación terrestre en el sur de Líbano, con la que pretende "eliminar amenazas y proteger a los residentes de Galilea y del norte del país".
Por su parte, el grupo chií libanés Hizbulá continúa lanzando diariamente ataques de alcance limitado contra el norte del Estado judío.
Jerusalén / EFE


