
La reactivación del diálogo entre el Gobierno y la oposición, con el objetivo de llegar a acuerdos concretos, no ha sido un proceso fácil.
Un nuevo avance fue confirmado este lunes a través de un comunicado difundido desde Noruega, país que ha servido como facilitador, con resultados al parecer más prometedores que los registrados en acercamientos anteriores.
El relanzamiento será anunciado en Bridgetown, Barbados, y fue fruto de una negociación a la sombra, alejada de la exposición pública, desarrollada en los últimos meses.
El reino de Noruega precisó que las conversaciones se dieron conforme a lo previsto en el Memorando de Entendimiento suscrito el 13 de agosto de 2021.
Desde finales del año pasado, tras el inicio del sexto intento de diálogo a lo largo de la gestión del presidente Nicolás Maduro, las puertas de la negociaciones parecían haberse cerrado, nuevamente.
No obstante, la inminencia de las elecciones presidenciales, la realización de las primarias opositoras, y la necesidad del Gobierno de flexibilizar las sanciones impuestas por Estados Unidos, hizo que se reactivara el proceso, a través de contactos directos con la Casa Blanca, y de forma más discreta.

De 2014 a 2022 se llegaron a materializar cinco acercamientos entre el madurismo y la oposición que resultaron infructuosos.
Sin embargo, a finales de noviembre del año pasado se dio el arranque de un nuevo intento, el más firme a lo largo de casi una década.
La reactivación del diálogo entre el gobierno de Maduro y la Plataforma Unitaria de la oposición de noviembre de 2022, incluyó la materialización de un acuerdo social parcial para atender la crisis humanitaria del país. El mismo planteó la creación de un fondo fiduciario de $3 mil millones -con recursos provenientes de cuentas congeladas en el exterior-, destinado al financiamiento de mejoras urgentes en educación, salud, electricidad y atención a las víctimas de las lluvias.
Aunque no formó parte explícita del acuerdo dentro de las conversaciones reiniciadas en México-, la administración de Joe Biden firmó en paralelo una autorización que permitió a la petrolera Chevrón la extracción de crudo en Venezuela, en una clara muestra de la flexibilización de las sanciones económicas aplicadas por Estados Unidos desde 2017.
Posteriormente, con los meses, las conversaciones abiertas parecían haberse estancado.
El 24 de abril de este año, en vísperas del inicio en Bogotá, Colombia, de la Conferencia Internacional sobre el proceso político en Venezuela, el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, detalló las condiciones impuestas por el gobierno de Maduro para avanzar en el diálogo.
A las ya conocidas -levantamiento de las sanciones y liberación del empresario Alex Saab-, se sumó la solicitud del cese de las investigaciones que adelanta la Corte Penal Internacional (CPI) sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por funcionarios y autoridades del Estado, algo que, de entrada, quedaba descartado.

A diferencia de lo que ocurre en la actualidad, la mayoría de las anteriores iniciativas de diálogo en los últimos nueve años, surgieron en medio de protestas de calle.
1.- Durante el mandato del fallecido Hugo Chávez se registraron iniciativas similares en los años 2002 y 2005. Posteriormente, se dieron al menos otras dos entre 2012 y 2013.
2.- En el marco de las protestas nacionales denominadas La Salida a comienzos de 2014, el gobierno madurista convocó a una Conferencia Nacional por la Paz. En abril de ese año se conformó una mesa de diálogo entre un sector del antichavismo -que incluía a Ramón Guillermo Aveledo y Henry Ramos Allup-, e integrantes del Ejecutivo y contó con la mediación Unasur a través de los cancilleres de Colombia, Ecuador y Brasil, además del nuncio apostólico, en nombre del Vaticano. El encuentro realizado en el Palacio de Miraflores fue transmitido por cadena de radio y televisión.
3.- Un año después de los comicios parlamentarios de 2015 que dieron la victoria a la MUD, la oposición buscó la activación de un referendo revocatorio presidencial que fue obstaculizado. Posteriormente se convocó la realización de marchas pacíficas denominadas la “Toma de Venezuela”. A finales de 2016 se buscó continuar con el diálogo y el arzobispo Claudio María Celli fue enviado por el Vaticano como mediador. El intento resultó infructuoso.
4.- Ya para 2017, y de nuevo con una extensa ola de protestas nacionales como telón de fondo, se registró otro proceso de diálogo que tuvo como sede la ciudad de Santo Domingo, en República Dominicana. Estas negociaciones estuvieron respaldadas por el presidente de esa nación, Danilo Medina, el expresidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y los mandatarios de Bolivia, Chile, México y Nicaragua. La muerte del efectivo policial rebelde, Oscar Pérez, en medio de un operativo de fuerzas de seguridad el 15 de enero de 2018, llevó a la MUD a suspender los encuentros con el Gobierno.
5.- En 2019, luego de la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino, por parte de un sector de la oposición, se reactivó otra negociación, con el aval del reino de Noruega. La ONU, el Vaticano y varias naciones hicieron llamados a comienzos de ese año a favor del diálogo. En un primer momento se realizaron en Oslo y una segunda parte, en la isla de Barbados. Guaidó anunció el fin de estos acercamientos el 15 de septiembre de 2019, luego del abandono de la mesa por parte del sector gubernamental.
6.- Finalmente, en agosto de 2021 se materializó el quinto intento de diálogo, entre las comisiones del Gobierno -encabezada por Jorge Rodríguez- y la Plataforma Unitaria -con Gerardo Blyde como vocero. En ese momento se firmó en México un memorando de entendimiento, donde los aspectos económicos y sociales ocupaban un lugar preponderante, incluyendo el tema de las sanciones contra Venezuela, la protección de la economía nacional junto a los aspectos políticos y electorales.
Dos meses después, el 17 de octubre, Rodríguez suspendió la ronda de diálogo en protesta por el traslado de Alex Saab a Estados Unidos. Saab, empresario colombiano a quien el Gobierno le otorgó el estatus de embajador, es procesado por lavado de dinero. Fue capturado en Cabo Verde en junio de 2020.
En la actualidad, es posible precisar otra diferencia con procesos anteriores; la negociación directa de Maduro con la administración Biden. Algo, que por los momentos parece haber rendido algunos frutos.
Caracas / Rodolfo Baptista


