
Un tribunal peruano ratificó el dictámen de 18 meses de prisión preventiva para el expresidente Pedro Castillo. La Fiscalía lo investiga por cargos relacionados con rebelión y conspiración, después de su intento de disolver el Congreso.
La medida tiene lugar cuando se considera que hay riesgo de que el acusado recurra a la fuga o al saboteo del procedimiento judicial.
“Pido que se reflexione y se vea cómo esta injusta prisión preventiva que se me ha impuesto solo ha servido para polarizar a nuestro país”, manifestó Castillo a través de un contacto virtual desde el reclusorio especial para expresidentes en Lima.
El exmandatario calificó el proceso como parte de una "venganza política" que se ejerce en su contra. Pidió su libertad al considerarla un "justo derecho".
Puerto La Cruz / Redacción web


